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Prólogo. Endocrinología y Diabetes en Esquemas e Imágenes.

Este compendio de “Endocrinología y Diabetes en Esquemas e Imágenes”, dirigido y editado por el Dr. Emiliano Corpas Cobisa, debe considerarse de alto nivel científico, técnico y práctico. De su análisis se deduce un alto grado de conocimiento científico de la Endocrinología y la diabetes, así como un gran esfuerzo de organización y presentación de los contenidos por parte del editor y coautores.Esta obra tiene una presentación con propiedades claramente relevantes. Sorprende positivamente el esfuerzo creativo que supone el grafismo de las imágenes seleccionadas y el formato de esquemas y presentaciones. También obliga a reconocer un alto conocimiento científico y técnico de los contenidos para ser capaz de categorizar los mismos y garantizar que están todos los conocimientos propios y prioritarios de los temas. El alto valor científico de los contenidos se garantiza por cumplir además con el máximo requisito de actualización, ya que prácticamente todos los contenidos están actualizados a la fecha de publicación año 2011.Este tratado de Endocrinología y diabetes tiene también la propiedad de su alta originalidad, ya que es único en su presentación con formato de esquemas, lo que podrá derivar en mayor agilidad de lectura y entendimiento, además de poder ayudar y ser usado en actuaciones docentes o de comunicación rápida con carácter informativo, en la docencia de postgraduados e incluso en la enseñanza de pregrado en las facultades de medicina. Se puede decir que cumple mejor los requisitos docentes de comprensión, retención y aprendizaje que los libros de texto habituales, ya que añade la categorización por importancia de las consideraciones del tema, lo que se aproxima a la propiedad pedagógica de elaboración y debate, formas que se consideran niveles más altos de docencia y aprendizaje.Otra valoración positiva de esta obra es haber incluido casi todos los temas de la Endocrinología y la diabetes, no sólo en la parte clínica, diagnóstica y terapéutica, sino incluso contenidos básicos de los distintos procesos patológicos.

    
La forma en que se expresan los contenidos, el esfuerzo por categorizarlos según importancia de cada tema o proceso clínico, la expresión especialmente gráfica de imágenes y otras propiedades positivas permiten valorar que pueda ser también utilizado con objetivo divulgativo o informativo para médicos no especialistas e incluso para pacientes. Para los facultativos de Medicina de Asistencia Primaria esta puede ser una obra especialmente útil por la facilidad de acceso a la misma, por la rapidez para identificar los puntos claves del proceso o del tema y para transmitir información, con importante rigor y base científica, al paciente en una primera valoración médico-clínica.Para los pacientes también puede ser útil y positivo porque gran parte de los contenidos más importantes estarán accesibles on-line de forma gratuita y expresados de forma comprensible para ellos, lo que les puede permitir categorizar y clasificar la importancia de los síntomas además de una valoración clínica del proceso. La participación de otros especialistas y endocrinólogos, con muy alto nivel de conocimiento científico y clínico de los temas concretos que elaboran y presentan, debe considerarse otro valor añadido de esta obra. Introduce así las nuevas ideas de la actividad profesional valorando en su justa medida la importancia del súper especialista en temas concretos y que, en los procesos menos frecuentes en particular, puede tener importancia decisiva para elaborar actuaciones terapéuticas, médicas y quirúrgicas con mayor rigor científico y precisión clínica.La forma de presentación, en formato de libro electrónico publicado en un portal Web de reconocido prestigio, va a significar una forma especialmente rápida y versátil para la actualización por los autores y el editor de los datos nuevos científicos relevantes. Esta versatilidad y elasticidad puede permitir un enriquecimiento progresivo y rápido de los temas que lo precisen, con los conocimientos médicos actualizados. El hecho que la sección de protocolos diagnósticos y terapéuticos, que es una parte fundamental del contenido de la obra, sea de acceso gratuito on-line para profesionales, significa una ventaja adicional para obtener fácilmente información inmediata de los procesos más importantes de la endocrinología y el metabolismo. Las consideraciones actuales son fuertes argumentos para valorar muy positivamente el esfuerzo y conocimiento del autor, director-editor de esta obra, la calidad pedagógica, científica y técnica de la misma y la alta utilidad que puede tener para la docencia, la práctica clínica, el uso por el médico no especialista y especialista en bastantes capítulos, así como, para la labor divulgativa a pacientes con procesos médicos endocrinológicos y del metabolismo.

Enero de 2012.

Franco Sánchez Franco. Ex­ Presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y de la Comisión Nacional de Endocrinología. Jefe del Servicio de Endocrinología. Centro de Endocrinología de Madrid.

 

Prólogo: Endocrinología del Envejecimiento en Esquemas e Imágenes. Aspectos clínicos.

El endocrinólogo, el internista, el médico de familia, y todos los demás médicos que tratan pacientes de edad avanzada, deben tener presente que tanto los síntomas como las pruebas de laboratorio precisan una consideración especial, porque el organismo envejecido puede expresar la enfermedad de forma distinta que el adulto joven. Esto es así, tanto en las manifestaciones clínicas como en la terapéutica, y no tenerlo en cuenta puede dar lugar a errores médicos considerables de consecuencias nefastas.  

Muchos de los cambios en el metabolismo y la composición corporal de la persona de edad avanzada, se asemejan a los que suceden en diferentes alteraciones del equilibrio hormonal. Por ejemplo, hay disminuciones de la masa magra corporal, la masa muscular y la densidad ósea, mientras que, aumentan el porcentaje de grasa corporal y la resistencia a la insulina. Además, se reducen actividades fisiológicas tan diversas como la tasa metabólica basal, el vigor físico y la libido. Estos mismos fenómenos se observan, aunque de forma variable, en los pacientes adultos jóvenes con deficiencias de la hormona de crecimiento (GH), de los esteroides sexuales y de las hormonas tiroideas, así como con el exceso de cortisol. Para complicar más las cosas, estos cambios también pueden ocurrir en el contexto de diferentes enfermedades crónicas o en la malnutrición por defecto o por exceso. Además, el envejecimiento se asocia con un aumento de la incidencia y prevalencia de las enfermedades contra el huésped; aquí se incluyen trastornos endocrinos como el hipotiroidismo y el hipertiroidismo autoinmunes.

Es conocido que la patología endocrina se enmarca conceptualmente en la fisiopatología, de forma que cualquier síntoma o signo por disfunción de una determinada glándula se explica mediante el análisis fisiopatológico, pero teniendo en consideración la edad del individuo. Es decir, según envejecemos, se producen cambios fisiológicos que pueden alterar la fisiopatología del cuadro clínico. Conocer esos cambios y explicar el desarrollo de la expresión patológica al avanzar la edad, es el principal cometido de esta monografía.

Los capítulos de la misma se han dividido, como se hace tradicionalmente, según los sistemas endocrinos específicos, con el fin de proporcionar al lector una información ordenada y actualizada de lo conocido acerca de cómo se altera la función de los sistemas endocrinos durante el proceso de envejecimiento. También es intención de los autores dar una perspectiva de cómo estos cambios pueden ser la consecuencia o, hasta qué punto pudieran ser, la causa de la fisiopatología de la senescencia.

Al comienzo de esta obra citamos las bases biológicas del envejecimiento humano, señalando que se trata de un proceso conducido por el desgaste como base y la regulación del mismo como respuesta. Es aquí donde nos diferenciamos de la materia inerte, que también envejece por desgaste, pero sin la respuesta reguladora. Si tomamos el músculo como ejemplo y este envejeciese solamente por desgaste, la postración del individuo sería muy precoz ya que, sin la aposición consecutiva de colágeno como elemento reparador y estabilizador, la desaparición paulatina del tejido miocitario llevaría muy pronto a la pérdida del movimiento y de otras funciones de los componentes musculares del organismo, es decir, el derrumbe funcional sería muy prematuro. Por tanto, la reparación y estabilización de las estructuras por los depósitos de colágeno corresponde al mecanismo de la regulación del envejecimiento.

Otro fenómeno regulador, dentro del proceso de envejecimiento, es aquel que conduce al ascenso de LDL-colesterol. Las membranas celulares sometidas al efecto deletéreo de los radicales libres precisan colesterol para su estabilización, cuya demanda aumenta a medida que avanza la edad. No obstante, la hipercolesterolemia puede ser aterógena, como lo demuestran las formas hereditarias en el joven. Es decir, la propia regulación, cuando traspasa unos límites, puede ser patógena. En este ejemplo, es cometido del médico someter el dato a un análisis de interpretación en su historia natural, contraponiendo lo que es normal por envejecimiento a los eventuales perjuicios como factor de riesgo.

Más ejemplos de la dificultad del médico en distinguir lo normal de lo patológico, en un cuadro endocrino metabólico de un enfermo de avanzada edad, los ofrecen las dislipemias, la diabetes tipo 2 y la osteoporosis, que están en estrecha relación con la edad, y por tanto, con el proceso de envejecimiento.

La actividad endocrina retrocede al compás del envejecimiento. Ya es clásico mencionar, que en el varón la producción de testosterona disminuye paulatinamente al avanzar la edad, de manera que en la 5ª década de la vida la testosteronemia puede reducirse a un 50% del valor en el joven, alcanzando en la edad avanzada valores marcadamente bajos. Es evidente la dificultad de distinguir el hipogonadismo en la edad avanzada del varón de la propia manifestación del envejecimiento. De nuevo, vemos aquí que al avanzar la edad, la endocrinología se ve cada vez más sometida al reto de discernir lo patológico de lo fisiológico.

Por otro lado, la enfermedad endocrina puede interferir en el proceso de envejecimiento ya sea acentuando el desgaste o inhibiendo la regulación. Por ejemplo, la inquietud motora del hipertiroideo retrocede de tal manera en la edad avanzada que puede llegar a la inactividad (hipertiroidismo apático), dando paso a un cuadro similar al de la miopatía tirotóxica. Por el contrario, ciertos órganos envejecen casi exclusivamente por desgaste. Este es el caso de la artrosis, donde el funcionamiento continuado y la sobrecarga de la articulación son los principales condicionantes. También en este proceso se detecta la influencia hormonal ya sea protegiendo la articulación contra la degeneración como empeorando la evolución. Los andrógenos, por un lado, y los estrógenos y la hormona tiroidea, por el otro, influyen en el desarrollo de la citada manifestación en un sentido u otro. Esta situación es equiparable a la de la osteoporosis. Por tanto, habrá que considerar con atención la asociación de la enfermedad endocrina con procesos osteoarticulares, especialmente cuando haya que aplicar tratamientos sustitutivos hormonales.

 También aquí se tratan otras cuestiones relevantes tales como: si los hombres y mujeres de edad avanzada con descenso de las hormonas sexuales relacionadas con la edad pueden beneficiarse o no de la aplicación hormonal apropiada, si hay "somatopausia" y si el tratamiento con GH es perjudicial o beneficioso en personas mayores con concentraciones bajas de secreción de GH, así como, los problemas del diagnóstico y tratamiento del hiper e hipotiroidismo subclínico en pacientes de edad avanzada, al manifestarse por concentraciones ligeramente bajas o altas de TSH. Creemos que los autores proporcionan datos relevantes a favor y en contra sobre estas importantes cuestiones, de una manera racional y equilibrada. Sin embargo, el clínico sagaz entenderá que, si bien este tipo de decisiones deben estar basadas en datos, sólo se pueden tomar de forma individualizada en cada paciente en una situación determinada y de acuerdo con las mejores prácticas y el buen juicio clínico.

 Finalmente, en esta obra no podríamos olvidarnos de citar la hipertrofia benigna y el cáncer de la próstata que, aún no siendo enfermedades endocrinas en el sentido estricto, si tienen una evidente interacción endocrina en el marco de una estrecha relación con el envejecimiento. 

En resumen, esta monografía presenta la endocrinología en relación con el proceso de envejecimiento, prestando especial atención a cuando la persona alcanza la edad avanzada. El lector apreciará las diferencias entre la endocrinología clínica desde el enfoque tradicional y aquella compatible con los cambios del envejecimiento. Esas diferencias son a tener en cuenta cuando el paciente ya no es un adulto joven. Es más, habremos alcanzado nuestro cometido si el lector comprende la edad como un factor indispensable para el diagnóstico y la evaluación endocrina.

El formato electrónico elegido, de capítulos con contenidos sistemáticos y visuales en forma de esquemas e imágenes, pretende convertir a esta monografía en una guía de consulta ágil y rápida, orientada a cualquier médico clínico-práctico que trate con pacientes endocrinológicos de edad avanzada, al médico docente y al estudiante de medicina.

Guadalajara/Phoenix /Madrid, Noviembre de 2015. 

Emiliano Corpas Cobisa; S. Mitchell Harman y Antonio Ruiz Torres.

   

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