Solidaridad sin edad: la importancia de seguir en la FPSOMC tras la jubilación
Médicos jubilados colegiados: mantener la condición de Socio Protector de la FPSOMC permite seguir dentro de la red de apoyo de la profesión médica
Tras toda una vida dedicada al cuidado de los pacientes y al compromiso con la profesión, la jubilación abre una nueva etapa en la que también es importante sentirse respaldado. Por ello, el Colegio de Médicos de Guadalajara recuerda a los médicos jubilados colegiados la importancia de mantener la aportación voluntaria como Socio Protector de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), una entidad que canaliza la solidaridad de la profesión médica y ofrece apoyo a compañeros y familiares en situación de necesidad.
A lo largo de su trayectoria, muchos médicos han cuidado no solo de sus pacientes, sino también de sus compañeros y de la propia profesión. Ese espíritu de entrega y vocación permanece también tras la jubilación. Mantener el vínculo con la FPSOMC como Socio Protector supone seguir formando parte activa de una red solidaria construida por médicos y para médicos.
La Fundación para la Protección Social de la OMC es el órgano de solidaridad de todos los médicos colegiados de España. Gracias a las aportaciones de sus Socios Protectores, puede ayudar cada año a más de 3.000 médicos y familiares, prestando acompañamiento y cobertura ante distintas situaciones de vulnerabilidad o necesidad de protección social.
Además, conservar esta condición tras la jubilación no solo permite seguir contribuyendo a la ayuda de otros compañeros, sino que también resulta imprescindible para poder acceder a las prestaciones de la Fundación en caso de necesitarlas en el futuro. Se trata, por tanto, de una decisión que refuerza tanto el compromiso solidario con la profesión como la protección personal y familiar.
Las ayudas de la FPSOMC están dirigidas a los Socios Protectores, así como a sus cónyuges o pareja de hecho, hijos y padre o madre, conforme a los criterios recogidos en el Catálogo Anual de Ayudas aprobado por el Patronato de la Fundación.
Entre los recursos que ofrece la Fundación se encuentran el servicio de orientación de atención social, la teleasistencia domiciliaria telefónica, la atención en domicilio para casos de dependencia o discapacidad, las ayudas económicas, los centros de día, la adaptación del hogar, los vehículos adaptados y las medidas de conciliación para familiares dependientes, entre otras prestaciones orientadas a dar respuesta a distintas circunstancias personales y familiares.
Desde el ICOMGU se anima a los médicos jubilados colegiados a seguir formando parte de esta red de protección social, que encarna uno de los valores esenciales de la medicina: la solidaridad entre compañeros. Porque después de haber dedicado la vida a cuidar de los demás, también es importante saber que la profesión cuenta con una estructura pensada para cuidar de sus médicos y de sus familias cuando más lo necesitan.
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