Vacuna de la gripe en niños
Dr. Alfonso Ortigado Matamala
Médico Pediatra
Vocal de Médicos de Hospitales
Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Guadalajara
Llega el otoño y con él, la gripe (la influenza), mucho más que un simple catarro.
La gripe es una enfermedad respiratoria provocada por un virus RNA (aislado en 1933) que se transmite muy fácilmente entre las personas por vía aérea o por contacto con manos u objetos contaminados por dicho virus. Hay tres tipos de virus de la gripe (A, B y C): el virus A es el más agresivo, responsable de los casos más graves y de las pandemias; el virus B origina formas esporádicas y pequeñas epidemias, mientras que el virus C genera infecciones inaparentes.
Aunque en la mayoría de los casos en Pediatría se comporta como una enfermedad leve, en los menores de 5 años, y especialmente en los menores de dos años, la gripe puede llegar a causar complicaciones graves (bronquiolitis, neumonías, sobreinfección bacteriana).
Los niños son, por otra parte, los principales vectores de transmisión de la enfermedad, debido a que excretan virus durante más tiempo que los adultos y también porque la carga viral de virus excretados es mucho mayor en éstos que en el adulto, lo que los convierte en los principales transmisores de la enfermedad. Las epidemias de gripe pueden colapsar el sistema sanitario de un país (consultas médicas, servicios de urgencias, hospitalizaciones) y afectar a la actividad de la sociedad (ausencias escolares, bajas laborales). Pero ahora, podemos hacer que los niños no sean el problema, sino la solución.
Como bien dice el refrán popular cargado de conocimiento, “más vale prevenir que curar”, y para ello disponemos de un recurso eficaz y eficiente: las vacunas. En octubre, la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha pone en marcha la campaña de vacunación infantil frente a la gripe. El grupo de edad al que va dirigida la campaña es de 6 a 59 meses. Entre los 6-24 meses de edad se administra la vacuna inactivada intramuscular, y desde los 24-59 meses de edad se administrará una vacuna atenuada intranasal. Este año, las vacunas antigripales son trivalentes, es decir, llevan 2 cepas A y 1 cepa B. Las vacunas antigripales han demostrado ser muy seguras.
Recordar que la vacunación frente a la gripe en la mujer embarazada protege a la madre de este virus y de sus consecuencias durante la gestación, que pueden llegar a ser muy graves; y, por otro lado, transmite anticuerpos al bebé a través de la placenta que le inmunizarán durante los primeros meses de vida, cuando todavía no puede recibir la vacuna (hasta los 6 meses de edad).
Vacunar a un niño es mucho más que protegerle de la enfermedad: también es proteger a la familia, especialmente a los abuelos, en quienes la gripe puede ser grave y mortal. La tasa de anticuerpos (defensas) que genera un niño con la vacuna es mucho mejor que en una persona mayor (inmunosenescencia). Una buena cobertura vacunal en la población pediátrica incide muy positivamente en la comunidad, reduciendo brotes en los hogares y en las aulas.
Los niños son los protectores de la sociedad, son nuestros superhéroes.

